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Villa Kusi o Villa Feliz

 

Villa Kusi o Villa Feliz

 

http://www.flickr.com/photos/kangreja/6919104760/in/photostream 

(Inspirado en esta foto, realizada en Formentera, en conversaciones varias, y en emociones múltiples que hacen parte del proceso renovador de cada día).

(A tod@s aquellos que me miran a los ojos y me regalan su tiempo).

Cuenta la leyenda que hace millones de años, en un lejano poblado donde sus habitantes vivían en armonía consigo mismos y con la naturaleza, allí donde aun respiraban aire puro, y comían alimentos nacidos de las tierras más fértiles y de los mares más ricos, habitaba una tribu conocida como “Kusi” en su lengua quechua, lo que para nosotros es: alegre, feliz.

Los motivos de tal denominación son hoy recogidos, gracias a la tradición oral en algunos cuentos para soñar. Se dice pues, que estos habitantes tenían una tradición muy simple y por ello mágica, grandiosa, majestuosa.

Al acabar su jornada los habitantes mayores de aproximadamente 10 años, debían cruzar la ventana de la diosa luna, hasta llegar a la jaula de las botellas, y es allí en aquella jaula donde debían descargar los compañeros de viaje de la jornada diaria, que se habían pegado a sus entrañas; para así, alivianar el peso, y poder volver a sus hogares, leves, prestos a descansar en armonía hasta conciliar el sueño reparador.

Por eso dice la tradición que este pueblo feliz no conoció nunca el insomnio, ni el desvelo, ni el miedo a soñar, pues tras la limpieza nocturna de cada luna, sus cuerpos eran libres para volar.

Estos enemigos desagradables que acumulaban a lo largo del día (y que hoy en nuestra cultura seguimos acumulando,) eran conocidos como los 5 enemigos de la felicidad.

Tras haber lavado previamente sus manos, como símbolo de renovación, y sentados en círculo, cada uno se levantaba según la disposición de llegada, y debía dejar en la primer botella de la jaula, de la casa, de la diosa luna, el primer enemigo denominado “MIEDO”, miedos acumulados en su jornada, la forma de estos salir era como un humo gris, provenía de sus pies, hasta entrar completamente a la botella, humo que simbolizaba para la tribu, los impedimentos que nos ponemos a caminar por miedo a lo desconocido; acto seguido procedían a dejar a su segundo enemigo.

Conocido como el “GRAN DESEO”, este que les impedía ver el maravilloso presente por estar contemplando con ansias lo que aun no tenían. Para dejar a este enemigo debían pasar 5 minutos en posición de loto, observando las maravillas del momento presente y tomando consciencia de su propia esencia; entonces se encontraban en disposición de acercarse a la tercera botella.

Conocida como la “DIOSA EXPECTATIVA”, esa que impide a muchos humanos en nuestras culturas actuales, conocer de verdad a los otros, por estar en continuo proceso de esperar que los demás hagan cosas que nosotros creemos correctas, lo que acaba generando frustración para las dos partes. Para la tribu mencionada este ritual de limpieza, en este punto preciso de la tercer botella, simbolizaba su deseo de reconocerse humanos y defectuosos, pero con ganas de caminar hacia la perfección. Una vez finalizado el paso por la tercer botella, donde debían beber un vaso con hierbas YACHAY (de la sabiduría), pasaban al enemigo número cuatro.

EL APEGO, o denominado por otros “el que teme volar”. Allí debían limpiar todo su cuerpo con una hoja del arbusto del sedal, luego lo depositaban en la cuarta botella, y esto les servía para recordar que la libertad es uno de los aceites esenciales de la felicidad, y que apegarse a las personas, solo causa dolor a quien lo siente y a quien quiere seguir su camino de libertad y no puede, fruto del pesado bálsamo de dolor que cubre sus alas, decían que apegarse a las cosas solo genera más necesidad de controlarlo todo, haciéndonos perder un valioso tiempo que bien podría servirnos para contemplar el maravilloso universo.

Finalmente, una vez preparado el cuerpo y el NUNA (espíritu) habiendo dejando las 4 botellas anteriores, enemigos tan paralizantes como el miedo, el deseo, las expectativas, y el apego, los habitantes de villa Kusi, se encontraban perfectamente preparados para por fin dejar a su último enemigo del día, conocido como el ciego, es decir EL AUTOENGAÑO, ese que cubría sus ojos con gruesas capas impidiéndoles ver su realidad, ese que les hacía a su vez generar más miedo, más apego, mas expectativas, y por tanto querer desear cada vez más.

La forma de eliminar este último enemigo, era mirándose durante el tiempo que considerasen oportuno en el PUJYU (manantial) de la casa de la diosa luna, allí podían observar lentamente su realidad, aclarar sus dudas diarias, e interiorizar el enorme potencial que cada uno poseía.

El fin último de la diosa luna, era recordarle a todos los habitantes de villa feliz, que no se puede buscar fuera lo que sólo existe en nosotros, que no podemos pretender hallar la felicidad en los demás, si primero no estamos felices con nosotros mismos, que no podemos amar si no hemos pasado por el maravilloso proceso de amarnos a nosotros mismos.

Una vez, cada uno de los habitantes pasaba por este proceso renovador, se reunían todos alrededor del gran fuego, donde el habitante más viejo del poblado, acompañado del más nuevo en el ritual, vertían una a una, las 5 botellas, los 5 enemigos de la felicidad, entonces allí, todos observaban como el fuego se llevaba una noche más a sus 5 enemigos, y ellos podían partir con la tranquilidad de un NUNA (espíritu) limpio a conciliar su sueño.

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1 comentario

Esther -

Vimos el fuego, no diré donde!. Vimos el miedo, fuimos conscientes del autoengaño... Lo que no sé es si tiramos las botellas al mar o nos las bebimos... No lo recuerdo. Te quiero preciosa.
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