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PRISMAS

Perdiendo mundos

La gente entra y me pregunta por qué esta tan oscuro aquí adentro, por qué soy medio cueva, ¿hace cuánto no como?, preguntan. Yo tardo unos instantes en analizar las preguntas, no he sentido que haya poca luz, ni he sentido hambre, ni frio ni calor, yo estaba en mis viajes, en mis mapas, en mis mundos.

Entonces pienso en esa maravillosa obra de Xavier de Maistre: “Viaje alrededor de mi habitación” ese manifiesto al movimiento desde los recónditos escondites de nuestras entrañas, que debo haber dejado en alguna de mis muchas cajas de esperanzas. Y dice el mismo Maistre en el texto: “He notado, por diversas observaciones, que el hombre está compuesto de un alma y de una bestia. Estos dos seres, son absolutamente distintos, pero tan encajados el uno en el otro o el uno sobre el otro, que es necesario que el alma tenga una cierta superioridad sobre la bestia para poder establecer la distinción”.  Cada uno viaja con su bestia al ritmo que puede, o con ellas, porque yo creo que suelen ser más de una, y cada uno las domestica como puede, o las asalvaja según el gusto.

Cuando la gente entra en mi espacio físico, a mi cueva, y preguntan por qué se esta tan oscuro aquí dentro, pienso en ¿qué me están preguntando?, y cuando vuelvo en mí, lo que respondería por instinto sería, aquí dentro no se está nada oscuro. Pero eso no sería muy políticamente correcto y no daría pie a continuar la conversación con mi interlocutor, así que suelo responder con una sonrisa simple, un: no me había dado cuenta.

Pero meditándolo un poco más, la oscuridad es tan relativa como la luz, porque viajando alrededor del mundo de las palabras, puedes encontrar brutales abismos a la luz y claros destellos a la oscuridad. Entonces, me vienen imágenes de into the Wilde, “La libertad y la simple belleza son demasiado buenas para dejarlas pasar” y pienso que la libertad como la belleza son derechos que se ejercen, porque sin lugar a dudas encontrar la belleza también es una actitud.

Aprendí que viajar es un estado vital que se encuentra sin buscarse, ya sea en una expedición alrededor de la habitación de Xavier de Maistre, a los abismos de nuestros mapas, o en los paisajes de “Into the Wilde”.

La libertad, la belleza, y el viajar, son derechos a ejercer.

La gente que me pregunta por qué se está tan oscuro aquí adentro, es la gente a la que sin yo verlos, están ahí, porque por muchos viajes experimentados, y muchos mundos que perdamos  buscándonos, la felicidad también se ejerce, como dice Christopher al final de la cinta, el sentido está en que “La felicidad solo es real cuando es compartida”.

 

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